La recepción de un hotel es el centro neurálgico desde donde se controlan todas las actividades que suceden en el establecimiento a lo largo del día y de la noche.
Las funciones principales que abarca la recepción son: realizar la entrada y salida de los huéspedes, gestionar las reservas y asignar habitaciones y servicios contratados, la resolución de incidencias, la coordinación con resto de departamentos y, muy especialmente, la atención al cliente.
La atención al cliente es un campo muy extenso, ya que no todas las personas tienen las mismas necesidades. Estas pueden ser: la ayuda para conectar un dispositivo a la WiFi gratuíta del hotel, pedir un taxi, un servicio de despertador, facilitar una plancha, llamar a un médico, orientar sobre los servicios de la ciudad, proporcionar información turística de la región, resolver cualquier problema o incidencia y un larguísimo etcétera.
Nuestro personal recibirá y atenderá sus necesidades, resolviendo sus dudas y gestionando sus peticiones.
El horario de nuestra recepción es de 24 horas al día, todos los días del año y en cualquier momento puede ponerse en contacto con el personal de recepción, directamente en el mostrador, o a través del teléfono de la habitación marcando el 9.
Aunque el horario del hotel es permanente, de madrugada, el conserje nocturno puede cerrar la puerta principal de entrada por motivos de seguridad. Si usted llega al hotel y se encuentra la puerta cerrada, llame al timbre situado a la derecha de la puerta principal y se le abrirá en breve.
